Monday, May 07, 2007

Human

Hay ciertos lugares que cuando pasas por ellos te recuerdan tiempos pasados que hemos asociado a ellos por nuestras vivencias. Tampoco es ninguna novedad, todos lo hacemos.

Estos dos últimos viajes a Sevilla me han permitido, como todos estaban ocupados, darme sendos paseos por la ciudad en la que he vivido 17 años. Aunque la mayor parte del tiempo lo pasara en Montequinto si es cierto que al comenzar la Uni mi vida cambió drásticamente. Hacía más de un año que salía por la ciudad mientras mis amigos de la infancia seguían en el barrio.

La Isla de la Cartuja me recuerda a esas dos veces que pudimos ir de pequeños mi hermana y yo a la Expo 92. Luego los años en plan edificios abandonados y más tarde mis dos últimos cursos en la nueva FCOM y todo lo que conllevó, la ruptura con el mundo que había conocido. Cada sitio podría tener una instantánea y un comentario. Y la ciudad va avanzando a pasos agigantados.

En Madrid la estación de Méndez Álvaro me recuerda a la de veces que la pisé cuando salía con Karlos, la Plaza de Callao al primer beso que me dio. La boca de Metro de Gran Vía-Edif Telefónica es inelidublemente de Sergio. Si sigo asociando lugares a gente y momentos, Filpo sería a Helen y Tripi. Mi abuela a la antigua casa de Cádiz. Las calles de Malasaña y Chueca a nuestras salidas nocturnas.

Luego vendrán más a mi mente, incluso en los sueños que no sé qué significan.

Y soy tan humano porque hago mis mayores esfuerzos para mantener de cualquier forma en un soporte los recuerdos que alguna vez mi mente necesitará.